Autoconsumo compartido entre vecinos: cómo funciona
Los coeficientes de reparto, el límite de los 500 metros, qué hay que acordar por escrito y qué pasa cuando alguien vende su casa.
En esta guía
- Quién puede participar
- Los coeficientes de reparto
- Los trámites
- Qué conviene poner por escrito
- Por qué sale más barato que hacerlo cada uno
- En una comunidad de propietarios
- Preguntas frecuentes
- ¿Cuántos participantes puede tener una instalación compartida?
- ¿Se puede cambiar el reparto después?
- ¿Cada vecino puede tener una comercializadora distinta?
- ¿Y si un participante consume muy poco?
- ¿Se puede hacer entre familiares que viven en calles distintas?
Una sola instalación puede alimentar a varias viviendas o negocios a la vez. Se llama autoconsumo colectivo y está regulado desde 2019.
La energía no viaja por un cable propio: se vuelca a la red y cada participante recibe su porcentaje aplicado hora a hora en su propia factura.
#Quién puede participar
Los requisitos de proximidad son los que definen el juego. Basta cumplir uno de estos:
- Estar conectados a la misma red de baja tensión a través de un mismo centro de transformación.
- Estar a menos de 500 metros de la instalación, medidos entre contadores.
- Estar en la misma referencia catastral en sus primeros 14 dígitos, que en la práctica significa la misma parcela o el mismo edificio.
Eso permite tres escenarios habituales: una comunidad de vecinos con placas en su cubierta, un grupo de casas de la misma calle compartiendo una instalación, y un negocio que comparte con las viviendas de encima.
#Los coeficientes de reparto
Es la decisión que hay que tomar bien, porque cambiarla después es un trámite.
Cómo se suelen fijar:
- Por consumo. Cada uno recibe una parte proporcional a lo que gasta al año. Es el reparto que más aprovecha la producción, porque la energía va donde se va a consumir.
- Por inversión. Proporcional a lo que ha puesto cada uno. Es el más fácil de acordar y el más intuitivo.
- Por cuota de participación, en una comunidad de propietarios.
- A partes iguales, si los participantes son parecidos.
El criterio que suele funcionar mejor es una mezcla: repartir según inversión, pero comprobando antes que ese reparto no deja a alguien con más energía asignada de la que puede consumir. Un participante que recibe el 30 % y solo consume el 10 % está vertiendo el resto a un precio mucho menor: el grupo entero pierde dinero por un reparto mal hecho. La lógica es la misma que en compensación de excedentes.
Desde 2023 se admiten coeficientes dinámicos, que varían por hora o por estación según lo pactado. Son más eficientes y algo más complejos de gestionar: merecen la pena cuando los perfiles de consumo son muy distintos, por ejemplo un bar y unas viviendas.
#Los trámites
Además de los de cualquier instalación —que están en legalizar una instalación fotovoltaica—, el autoconsumo colectivo añade dos:
1. El acuerdo firmado por todos los participantes, con los coeficientes de reparto. Es un documento privado, pero es la base de todo lo demás.
2. La comunicación a la distribuidora de ese acuerdo, para que aplique los coeficientes al liquidar cada hora.
Si alguno de los participantes cambia de comercializadora, no pasa nada: los coeficientes los aplica la distribuidora, que es la misma para todos.
#Qué conviene poner por escrito
El acuerdo mínimo funciona, pero los conflictos aparecen en lo que no se escribió. Añade estos puntos:
- Quién paga qué, incluido el mantenimiento y la futura reposición del inversor. Es el gasto grande previsible y el que nadie recuerda a los doce años.
- Cómo se incorpora alguien nuevo: qué paga y cómo se recalculan los coeficientes.
- Qué pasa si alguien se va o vende la vivienda. Lo habitual y lo más limpio: la participación va con el inmueble y se transmite al comprador.
- Quién es el interlocutor con la distribuidora y con el instalador. Sin un responsable designado, cualquier incidencia se queda sin resolver.
- Cómo se decide una ampliación o una reparación mayor, y con qué mayoría.
- Dónde se guarda la documentación y quién tiene acceso a la monitorización.
#Por qué sale más barato que hacerlo cada uno
Los costes fijos de una instalación —desplazamiento, proyecto, legalización, gestión— no dependen del tamaño. Repartidos entre varios participantes, el coste por kWp baja de forma apreciable.
También baja el coste unitario del inversor y de la estructura. Como referencia, una instalación colectiva de 15 kWp puede salir bastante por debajo, en euros por kWp, de cinco instalaciones de 3 kWp por separado. Las horquillas de partida están en cuánto cuesta instalar placas solares.
Y en las convocatorias de ayudas, el autoconsumo colectivo suele tener condiciones iguales o mejores. Está en ayudas para placas solares.
#En una comunidad de propietarios
Si la instalación va en la cubierta del edificio, hace falta acuerdo de la junta. La buena noticia es que la mayoría necesaria para renovables es baja y que solo pagan y disfrutan los que votan a favor. Está explicado con el detalle de cómo llevarlo a la junta en placas solares en un piso.
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#Preguntas frecuentes
#¿Cuántos participantes puede tener una instalación compartida?
No hay un límite legal de número. Los límites son de proximidad y de potencia: la compensación simplificada de excedentes está disponible hasta 100 kW.
#¿Se puede cambiar el reparto después?
Sí, comunicando el nuevo acuerdo a la distribuidora. Hay ventanas y plazos para que el cambio surta efecto, así que no es algo que se pueda hacer cada mes.
#¿Cada vecino puede tener una comercializadora distinta?
Sí. Los coeficientes los aplica la distribuidora, que es común, así que cada participante puede tener el contrato que quiera.
#¿Y si un participante consume muy poco?
Verterá casi toda su parte y la cobrará al precio de excedentes, que es bastante menor. Es exactamente lo que hay que evitar al fijar los coeficientes: la energía debe ir a quien la va a consumir.
#¿Se puede hacer entre familiares que viven en calles distintas?
Solo si se cumple alguno de los criterios de proximidad: misma red de baja tensión, menos de 500 metros o misma referencia catastral. La relación entre las personas no cuenta; cuenta la distancia entre los contadores.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos participantes puede tener una instalación compartida?
¿Se puede cambiar el reparto después?
¿Cada vecino puede tener una comercializadora distinta?
¿Y si un participante consume muy poco?
¿Se puede hacer entre familiares que viven en calles distintas?
Fuentes oficiales consultadas