Cuánto gasta un termo eléctrico y cómo bajarlo
El consumo real al mes, por qué la temperatura de 60 °C no es negociable y el programador de 15 € que se amortiza en tres meses.
En esta guía
- El cálculo
- Las tres medidas que funcionan
- Lo que no ahorra
- La cal, que es lo que mata los termos
- Termo eléctrico y placas solares
- Preguntas frecuentes
- ¿Cuánto gasta un termo eléctrico al mes?
- ¿Es mejor termo eléctrico o calentador de gas?
- ¿Merece la pena un termo de bomba de calor?
- ¿Puedo dejar el termo apagado si me voy una semana?
- ¿Qué temperatura debe tener el termo?
Un termo eléctrico de 80 litros para una familia de tres consume del orden de 1.000 a 1.400 kWh al año. A 0,22 € el kWh, entre 220 y 310 € anuales: en torno a un 20 % de la factura de luz de una vivienda media.
Es el segundo consumo de la casa después de la climatización, y el que más fácil es de mover de hora.
#El cálculo
Un termo consume por dos motivos, y conviene distinguirlos:
Calentar el agua que gastas. Es la parte grande y depende de cuánta agua uses. Calentar 100 litros de 15 a 60 °C cuesta unos 5,2 kWh. Una ducha son de 40 a 60 litros.
Mantener el depósito caliente. Es la parte pequeña, entre 0,5 y 1,5 kWh al día según el aislamiento del aparato y la temperatura del cuarto donde esté. Un termo viejo en un lavadero sin calefacción pierde bastante más que uno moderno en un armario interior.
Por eso apagar el termo cuando te vas de fin de semana ahorra poco: solo evitas las pérdidas de mantenimiento, no el coste de calentar. Y al volver hay que calentar todo el depósito de golpe.
#Las tres medidas que funcionan
1. Un programador, y esto es lo primero. Un enchufe programable de 15 € que encienda el termo entre la 1 y las 6 de la madrugada. El agua se calienta en horas valle y llega caliente a la mañana. Si tu tarifa tiene diferencia entre periodos, esto ahorra del orden de 60 a 100 € al año en un termo de familia.
Y el fin de semana, todavía mejor: el sábado y el domingo son valle las 24 horas, así que el programador puede quedarse desactivado y calentar cuando haga falta.
2. Ajusta la temperatura a 60 °C. Ni más, ni menos.
3. Dimensiona bien el aparato. Un termo de 150 litros para dos personas mantiene caliente el doble de agua de la que se usa: son pérdidas todo el año. Como referencia, entre 50 y 80 litros para dos personas, 80-100 para tres o cuatro, y más de 100 solo con bañera o consumos altos.
#Lo que no ahorra
Apagarlo cada día y encenderlo antes de la ducha. El agua que gastas hay que calentarla igual, y encenderlo justo antes obliga a hacerlo en hora punta. Solo ahorras las pérdidas de mantenimiento, que son la parte pequeña, y a cambio pagas el resto más caro.
Bajar el termostato por debajo de 55 °C. Ya está dicho: no.
Duchas más cortas… un poco sí, pero menos de lo que parece. Reducir de 10 a 5 minutos ahorra de verdad, aunque el gran salto está en el caudal: un cabezal de ducha eficiente de 8 litros por minuto frente a uno de 15 reduce el consumo de agua caliente casi a la mitad, y cuesta 20 €. Esa sí es una medida con retorno inmediato.
#La cal, que es lo que mata los termos
En zonas de agua dura, la cal se deposita en la resistencia y en el fondo del depósito. Dos consecuencias: la resistencia tarda más en calentar, así que consume más, y acaba fallando.
Dos cosas que alargan la vida del aparato:
- Revisar el ánodo de magnesio cada 2 o 3 años. Es una pieza de sacrificio que se corroe para que no se corroa el depósito. Cambiarlo cuesta poco; no cambiarlo acorta la vida del termo a la mitad.
- Vaciar y limpiar el depósito cada pocos años en zonas de agua muy dura.
#Termo eléctrico y placas solares
Aquí está la sinergia más rentable del autoconsumo doméstico, y casi nadie la usa.
Un gestor de excedentes detecta que las placas producen más de lo que consume la casa y manda ese sobrante a la resistencia del termo. La energía que iba a verterse a la red —y a pagarse a menos de la mitad— se convierte en agua caliente.
Cuesta unos cientos de euros y en muchas casas resuelve el problema del excedente sin comprar una batería, que cuesta diez veces más. Está comparado en baterías solares y en compensación de excedentes.
Si vas a poner placas y tienes termo eléctrico, ponlo sobre la mesa en el presupuesto: cambia el cálculo de cuántas placas necesitas porque sube mucho el aprovechamiento directo.
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#Preguntas frecuentes
#¿Cuánto gasta un termo eléctrico al mes?
Entre 80 y 120 kWh al mes en una familia de tres, es decir, de 18 a 26 € según tu precio del kWh. Depende sobre todo del agua caliente que gastéis, no del tamaño del depósito.
#¿Es mejor termo eléctrico o calentador de gas?
Por coste de energía, el gas natural suele salir más barato. Pero el termo eléctrico se puede programar en horas valle y alimentar con placas solares, y el gas no. Con autoconsumo, el eléctrico gana.
#¿Merece la pena un termo de bomba de calor?
Consume en torno a un tercio que uno de resistencia, porque funciona como una bomba de calor en pequeño. Cuesta bastante más y necesita un espacio ventilado. En consumos altos se amortiza; en un piso con dos personas, no siempre.
#¿Puedo dejar el termo apagado si me voy una semana?
Sí, y ahí sí compensa: te ahorras siete días de pérdidas de mantenimiento. Al volver, enciéndelo unas horas antes de usarlo y deja que llegue a 60 °C antes de la primera ducha.
#¿Qué temperatura debe tener el termo?
60 °C. Es el equilibrio entre eficiencia y prevención de legionela. La temperatura de uso se regula después mezclando con agua fría en el grifo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto gasta un termo eléctrico al mes?
¿Es mejor termo eléctrico o calentador de gas?
¿Merece la pena un termo de bomba de calor?
¿Puedo dejar el termo apagado si me voy una semana?
¿Qué temperatura debe tener el termo?
Fuentes oficiales consultadas